lunes, 16 de febrero de 2009

Yo no quiero este trabajo

DÍA XVI. DeC.

Más que complicado, conseguir trabajo es imposible. Sobre todo, si entras a la prueba totalmente convencido no sólo de que no te lo van a dar, sino de que no lo quieres. Más o menos, a eso del mes de haber perdido el curro, te autoconvences: ya vale macho, a trabajar se ha dicho. Si no puedes currelar de lo tuyo, pues habrá que bajar el nivel un poquito. Pero claro, ahí ya te das cuenta de que no tienes que luchar contra el que te hace la entrevista, sino contra ti mismo.
"Paso de trabajar en esta mierda" o "lo que tú me digas, cabrón", son algunas de las cosas que te dices a ti mismo mientras el personal de recursos humanos trata de escudriñar si vales o no para ser explotado. Total: mientras ellos te preguntan, tú le dices a todo que sí. Ellos acaban por cansarse y te sueltan un ya te llamaremos. La sesión se acaba con un apretón de manos de cuya dudosa fuerza se entiende que no, que no me llamaréis.
Un paseo de los de meterte en la cabeza que, en realidad, no querías ese trabajo. Y, sobre todo, que agustito se está en el sofá.

2 comentarios:

Morlaa dijo...

Desde luego este sistema es bien injusto y la cosa ahora está fatal, no paras de enterarte de gente que ha perdido el empleo,,,pero bueno, como siempre me digo a mi misma el secreto es aguantar, esta mala racha pasará y volverá a mejorar la cosa.
suerte!!!!

Precarioman dijo...

No creo. Tal y como yo lo veo. Las crisis no se utilizan para solucionar las causas que la originan. Sino que se agravan. Un truco: la patronal lanza mensajes lo más exagerados posibles sobre despido libre o flexibilidad del mercado; el Gobierno contesta: nanai de la China. Eso sí, mientras tanto se incentiva al empresariado y a los bancos con ayudas multimillonarias. Resultado: de aquí a un par de años, tener un sueldo de 1000 euros será inimaginable.