No entrarán en la cárcel, pero por lo pronto a 23 de estos trabajadores de Iberia les van a caer dos años. Invadieron las pistas del aeropuerto del Prat en plenas vacaciones de agosto, lo que afectó a 600 vueltos y 100.000 pasajeros. Además de que a Iberia no le sentó nada bien. El caso, en pleno agosto, fue portada de varios medios por lo noticiable y porque en verano cualquier cosa agita que hay mucho papel y poco con que rellenar.

Hay sólo cuatro que se han librado y porque no se ha podido probar que fueran los líderes de la revuelta. Pedían para ellos cuatro añitos. Es decir, que habrían acabado en prisión.
De lo que no se ha comentado nada es de sus condiciones laborales o de qué exigían. Como siempre, la empresa, en este caso Iberia, se hacía la loca a la hora de cumplir un convenio firmado un año antes. Se iba a deshacer de sus trabajadores en handling (los que cargan las maletas), pero eso, ya no interesa.
Que yo sepa, todavía no hay ningún empresario en la cárcel por no cumplir con lo firmado en un convenio.